1/31/10

El Recuerdo del Holocausto

Gideon Levy

El recuerdo del Holocausto es un regalo para la propaganda israelí

Traducido para Rebelión por Carlos Sanchis y revisado por Caty R.

Los peces gordos de Israel atacaron al amanecer en un amplio frente. El presidente en Alemania, el Primer Ministro con un séquito gigante en Polonia, el ministro de Exteriores en Hungría, su viceministro en Eslovaquia, el ministro de Cultura en Francia, el ministro de Información en las Naciones Unidas e incluso Ayoob Kara, diputado del Likud en la Knesset y miembro de la comunidad drusa, en Italia. Todos ellos estuvieron por ahí fuera para hacer floridos discursos sobre el Holocausto.

El miércoles fue el Día Internacional en Recuerdo del Holocausto, y un dispositivo israelí de relaciones públicas se desplegó como no se ha visto en años. El cronometraje del inusual esfuerzo –nunca hubo tantos ministros desplegados por el globo– no es casual: Cuando el mundo dice Goldstone, nosotros decimos Holocausto, como si tratáramos de desdibujar la impronta. Cuando el mundo dice ocupación, nosotros decimos Irán, como si quisiéramos que se olvidaran.

No va a ayudar mucho. El Día Internacional en Recuerdo del Holocausto ha pasado, los discursos pronto se olvidarán y la deprimente realidad de cada día permanecerá. Israel no va emerger pareciendo bueno, ni siquiera tras la campaña de relaciones públicas.

En la víspera de su partida, el Primer Ministro, Benjamín Netanyahu habló en el Yad Vashem. "Hay mal en el mundo," dijo. "El mal se debe arrancar de raíz al principio". Alguna gente está "tratando de negar la verdad." Excelsas palabras, dichas por la misma persona que sólo un día antes, no necesariamente en el mismo tono, pronuncio palabras muy diferentes, palabras de verdadero mal, mal que debería erradicarse desde el principio, mal que Israel está tratando de ocultar.

Netanyahu habló de una nueva “política de migración”, que es mala hasta los tuétanos. Malévolamente, pone juntos trabajadores inmigrantes y refugiados miserables –señalando que todos ellos ponen en peligro a Israel, bajan nuestros salarios, dañan nuestra seguridad, nos van a convertir en un país tercermundista y traen drogas. Apoya fervorosamente a nuestro racista ministro del Interior, Eli Yishai, quien ha hablado de los migrantes como propagadores de enfermedades como la hepatitis, la tuberculosis, el sida y Dios sabe qué más.

Ningún discurso del Holocausto borrará esas palabras de incitación y denigración contra los migrantes. Ningún discurso de recuerdo eliminará de raíz la xenofobia que ha fomentado su jefe en Israel, no sólo en la extrema derecha, sino en Europa y en todo el gobierno.

Tenemos un Primer Ministro que habla del mal pero que está construyendo una verja para impedir que los refugiados de guerra llamen a las puertas de Israel. Un Primer Ministro que habla del mal pero que comparte el crimen del bloqueo de Gaza, ahora en su cuarto año, dejando a 1,5 millones de personas en ignominiosas condiciones. Un Primer Ministro en cuyo país los colonos perpetran pogromos contra palestinos inocentes bajo el lema "etiqueta de precio," que también tiene horrorosas connotaciones históricas, pero contra los que el Estado no hace virtualmente nada.

Éste es el Primer Ministro de un Estado que arresta a cientos de manifestantes de izquierda que protestan contra las injusticias de la ocupación y de la Guerra en Gaza, mientras otorga perdones masivos a los derechistas que se manifestaron contra la desconexión. En su discurso de ayer, la equiparación de Netanyahu de la Alemania nazi con el fundamentalista Irán no fue más que propaganda barata. Hablar de "degradar el Holocausto." Irán no es Alemania, Ahmedinejad no es Hitler y equipararlos no es menos falaz que igualar a los soldados israelíes con los nazis.

El Holocausto no se debe olvidar y no hay necesidad de compararlo con nada. Israel debe participar en los esfuerzos por mantener su recuerdo vivo, pero al hacerlo debe mostrarse con las manos limpias, limpias del mal de sus propios hechos. Y ello no debe levantar sospechas de que está usando cinícamente la memoria del Holocausto para obliterar y desdibujar otras cosas. Lamentablemente, no es el caso.

Qué hermoso habría sido si en este Día Internacional de recuerdo, Israel se hubiera tomado el tiempo de examinarse a sí mismo, mirar hacia dentro y preguntarse, por ejemplo, cómo es que el antisemitismo ha asomado la cabeza en el mundo precisamente el año pasado, el año después de que nosotros arrojáramos bombas de fósforo blanco sobre Gaza. Qué hermoso habría sido si en este Día Internacional en recuerdo del Holocausto, Netanyahu hubiera declarado una nueva política para integrar a los refugiados en vez de la expulsión, o que hubiera levantado el bloqueo de Gaza.

Un millar de discursos contra el antisemitismo no van a extinguir las llamas encendidas por la Operación Plomo Fundido que amenazan no sólo a Israel sino a todo el mundo judío. Mientras Gaza esté bajo bloqueo e Israel se hunda en su xenofobia institucionalizada, los discursos del Holocausto permanecerán vacíos. Mientras el mal esté incontrolado aquí, en casa, tampoco el mundo va a ser capaz de aceptar nuestros sermones a otros, incluso si se los merecen.

Fuente: Haaretz




Fuente: Rebelión

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Echeverría: Desalojo

México: En elecciones fraudes y engaños; en movimientos de masas, desalojo y represión, ¿qué camino queda?

Pedro Echeverría V.

1. Gómez Mont, secretario de Gobernación, declaró en Mérida (capital de Yucatán donde Bush-Calderón firmaron la Iniciativa fascista) que “aunque es complicado dar solución concreta al conflicto protagonizado por el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), ésta “va caminando”, ya que se mantiene el diálogo entre las partes, pero no descartó la posibilidad de desalojar a los trabajadores del Zócalo capitalino, donde se instalaron en plantón permanente desde el pasado viernes. Al preguntarle si los desalojarán del Zócalo, el legislador Camarillo dijo que los integrantes del SME tienen el derecho de manifestarse, pero sin que lesionen a terceros. “No se les vaya a ocurrir empezar a cerrar calles, oficinas públicas o bloquear avenidas… hay una fracción en el SME, son los menos, que ha manifestado actitudes muy hostiles; es un pequeño grupo muy radical”.

2. ¡Qué maldito gobierno! Miles de los 44 mil electricistas despedidos han ocupado el Zócalo de la Ciudad de México como forma de presión y de lucha. El gobierno fascista de Calderón, usando declaraciones de su secretario de Gobernación y de sus panistas legisladores, quiere encerrarlos allí en esa plancha de concreto mediante la amenaza de desalojarlos si activan su movimiento. Sin embargo los electricistas, sin acobardarse, están conscientes que “son ellos o somos nosotros”, o recuperamos nuestro empleo o nos dedicamos a vender chicles o tacos. El gobierno quiere que no abran la boca, que no se muevan y se queden en su casa a lloriquear. Quizá piensa comprarle un cajita de chicles a cada uno para que se dediquen a vender; pero además podrían ser acusados de comercio ilegal como han acusado a otros millones de desempleados que tomaron el camino del comercio ambulante.

3. Calderón y el panismo saben que los grandes empresarios, los medios de información y los políticos más reaccionarios aplauden alegres porque al fin “ya era tiempo que el gobierno “se fajara los pantalones”. La ultraderecha exige paz y orden (como en los tiempos de don Porfirio) porque son las únicas condiciones para producir y explotar con intensidad la mano de obra. Dicen: “basta ya de inseguridad y caos que impiden que la economía mexicana progrese”. ¿Y los derechos de los trabajadores dónde quedan? Esos no importan -señalan los empresarios- porque primero está México. No cabe la menor duda que este es el sistema capitalista de explotación en el que los trabajadores, los seres humanos, no cuentan; lo que vale es la producción y el consumo capitalista que llevan a la plusvalía y a la acumulación del capital. Lo que cuentan son las ganancias millonarias.

4. Durante la década de los noventa del siglo pasado se concentró el odio del pueblo contra el PRI y sus gobiernos después de someterlo durante sesenta años; pero después de dos años del funesto gobierno de Fox y los tres que lleva Calderón, es decir, desde 2002, la población consciente se dio cuenta que el PAN era igual de corrupto y ladrón que el PRI, que en poquitos años lo estaba superando. Eso fue la llamada “alternancia”: cambiamos de peor a súper peor. Pero lo que resulta más grave es que el PRI fue siempre represivo contra los grandes movimientos de los trabajadores, sin embargo no era tan tonto para confrontarse abiertamente con los trabajadores. En el caso del PAN –sobre todo desde que fue “electo” Calderón- se estrenó ordenando la represión despiadada, el asesinato y encarcelamiento de los dirigentes de la APPO. Demostró que “no le temblaba” la mano.

5. Si bien la década de los sesenta fue el estallido de la revolución de los jóvenes y las mujeres, los noventa en México fue la liberación de la opresión de los gobiernos del PRI y la masiva salida a las calles sin ningún tapujo. México, Oaxaca, Monterrey, Guadalajara, Michoacán- sobre todo el DF –aún con gobiernos priístas- fueron testigo de grandes y pequeñas manifestaciones de protesta para demostrar la terrible situación económico y política que vivía el país: la CNTE, electricistas, IMSS, telefonistas, trabajadores y estudiantes universitarios, zapatistas; después de arribo fraudulento de Calderón al gobierno y de lanzar al ejército a las calles, la represión comenzó a profundizarse en todo el país; el pretexto siempre fue el mismo que en Colombia: el combate contra el narcotráfico. Luego, en marzo de 2007 se firmó la llamada Iniciativa Mérida que aceleró la represión.

6. En los setenta (desde 1971) con el movimiento de masas de los electricistas del STERM encabezados por Galván, que peleaban por la titularidad del contrato colectivo contra el súper charro Pérez Ríos, comenzamos a ganar la calle en todo el país. Echeverría Álvarez, entonces presidente, parecía apoyar a Galván contra el charrismo nacional encabezado por Fidel Velázquez. A mi me tocó estar en Xalapa y Puebla. En 1968, un 13 de agosto, por primera vez se tomó el Zócalo por los estudiantes, dado que antes a las manifestaciones que salían del Museo de Antropología, La Diana, del Monumento a la Independencia, sólo se les permitía llegar al Hemiciclo a Juárez porque un poderoso bloqueo de milicos cerraba el paso. No puede olvidarse que las manifestaciones en los sesenta, dado que estaban prohibidas o toleradas, en cualquier momento podrían ser reprimidas.

7. A esta situación de represión nos está regresando el panismo de Calderón. Sus amenazas de desalojo son serias porque al PRD y los demás más partidos les importa un bledo, han perdido toda la dignidad y sólo les preocupan los cargos políticos. Pero los electricistas y sus dirigentes sabrán extender su movimiento. ¡Los fascista no pasarán! Porque si lo permitimos nos iremos al carajo todos los movimientos. Hay que estar muy bien preparados para permanecer en el Zócalo el tiempo necesarios y para organizar las comisiones que sean urgentes para la extensión del movimiento y para el abastecimiento de comida. Si Calderón se impone entonces estaríamos regresando 40 años; ello demostraría una vez que la izquierda ha desaparecido y la centroizquierda es parte definitiva del poder de la burguesía, esto por si alguien lo dudaba. ¡Electricistas, ustedes son el punto importante! Ustedes pueden ensañarnos otro camino de lucha.


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Loot

Mikel Arizaleta

Loot

Loot [saqueo, saquear], el sustantivo y el verbo, es una palabra de origen hindú que se refiere a los despojos de la guerra o a otros bienes más o menos incautados. Como hizo notar en su día el historiador Peter Linebaugh, en una época loot significaba la paga del soldado. Entró en la lengua inglesa del mismo modo que parte del saqueo [loot] procedente de la India entró en la economía inglesa: en los bolsillos de los soldados o en forma de incautaciones imperiales.

1.- A los pocos días del terremoto de Haití, por ejemplo, Los Angeles Times publicó una serie de fotografías, con sus correspondientes pies anunciando recurrentemente saqueos. [Véase, análogamente, en la prensa española esta página del diario El Mundo; n. T.] En una se veía a un hombre tirado al suelo, boca abajo, con este pie: Un policía haitiano reduce a un sospechoso de saqueo, llevaba un saco de leche en polvo. El dulce rostro del hombre mira a la cámara suplicante, angustiado. El saqueador muy bien podría haber ido en busca de leche para sus niños y bebés hambrientos, pero para los medios de noticias ese no era el problema más urgente.

Ocurre a veces que los periodistas sobre el terreno hacen un buen trabajo, pero los directivos instalados en sus cómodas oficinas amañan según les acomoda los pies de foto y editan cabeceras y titulares capciosos. (Rebecca Solnit en Rebelion)

2.- El periódico El País nos bombardea a diario con una enfermiza, casi paranoica, retahíla de artículos en contra del Presidente Chávez. Uno no tiene más remedio que preguntarse: Si piensa todo eso de Chávez, elegido una y otra vez por más de un 60% de la población venezolana, ¿qué piensa El País de los millones de simpatizantes que apoyan al Presidente Chávez? Pues parece que la respuesta está clara: los desprecia. Medias verdades, tergiversaciones, mentiras, insultos, descalificaciones, toda una verborrea a diario arremetiendo contra el Presidente Chávez y, en realidad, lo que parece olvidar este medio, quizás por haber perdido sus principios democráticos, es que todo esto, en el fondo, es contra el pueblo venezolano. El País una y otra vez insulta al pueblo venezolano.

Conviene no olvidar que el periódico El País apoyó el fallido golpe de estado en Venezuela el 11 de abril de 2002 (Rafael Rios Rios en Rebelión)

3.- En el pequeño pueblo de La Macarena, región del Meta, 200 kilómetros al sur de Bogotá , una de las zonas más calientes del conflicto colombiano, se está descubriendo la mayor fosa común de la historia reciente de Latinoamérica, con una cifra de cadáveres "NN", enterrados sin identificar, que podría llegar a los 2.000, según diversas fuentes y los propios residentes: "El comandante del Ejército nos dijo que eran guerrilleros dados de baja en combate, pero la gente de la región nos habla de multitud de líderes sociales, campesinos y defensores comunitarios que desaparecieron sin dejar rastro"

La localización de estos cementerios clandestinos ha sido posible gracias a las declaraciones en versión libre de los mandos medios presuntamente desmovilizados del paramilitarismo y acogidos a la controvertida Ley de Justicia y Paz que les garantiza una pena simbólica a cambio de la confesión de sus crímenes. (Antonio Albiñana, periódico El Público).

4.- Al igual que tantos que sólo disponemos de nuestro criterio y memoria, también yo, un simple y común ciudadano, supe antes que algunos jefes de Estado y sesudos investigadores de Naciones Unidas, que en Iraq no había armas de destrucción masiva. Sin ser un experto en el campo de la salud, también supe, antes de que se enteraran algunos gobiernos y científicas eminencias, que las terribles pandemias gripales sólo existían en los medios de comunicación y en las boyantes arcas de las empresas farmacéuticas.

Sin embargo sé y me consta que el poder al que ayer George W. Bush y actualmente Obama prestan su rostro y maneras, esa banda terrorista que controla el mundo y su mercado, carece absolutamente de escrúpulos, que ha diseminado, lo sigue haciendo, el horror en todas sus formas posibles y que ha utilizado, sigue apelando a ellas, toda clase de armas, así fuese la guerra un buen pretexto o la paz la peor excusa. (Koldo Campos Sagaseta en Rebelión)

5.- “Mostrar el rostro humano de la Justicia”. Según su abogado, Nicolás González-Cuéllar Serrano, esto es todo lo que hizo el juez José Antonio Martín al indicar al empresario palmero Wilebaldo Luís Yanes, en el año 2005, cómo debía proceder el abogado del narcotraficante Rafael Bornia durante su comparecencia ante una de las salas de la Audiencia Provincial de Las Palmas, entonces presidida por Martín. El ex presidente de la Audiencia Provincial de Las Palmas José Antonio Martín es, por tanto, un hombre “inocente” para el sistema judicial español, como se encargaba de manifestar, por su parte, el ex Fiscal General del Estado español su júbilo por la insólita sentencia del Tribunal Supremo, expresando su convicción de que “se había hecho justicia”: “Me alegro por él y por su familia que ha sufrido mucho con este asunto”. Hace poco más de dos años, Eligio Hernández -conocido también en los ámbitos periodísticos como el “Fiscal de los GAL”- escribía un artículo escandaloso en la prensa de las islas, demandando el reconocimiento de la inocencia del ex general Rodríguez Galindo, asesino convicto de las bandas organizadas durante el gobierno de Felipe González.

Los magistrados del Supremo han absuelto a uno de sus pares. En un gremio tan herméticamente jerárquico y ultraconservador difícilmente podía esperarse otra cosa. Sea como fuere, resulta indudable que con ejemplos tan elocuentes como éste será difícil que nuestra sociedad continúe tragándose, sin más, que esto es un “Estado de Derecho”. (Cristobal García Vera en Rebelión)

6.- El ex preso y refugiado político Jon Anza de 47 años, natural de Donostia y residente en la localidad labortana de Ahetze, se encuentra desaparecido desde el pasado 18 de abril. Una vez más, y ante el sospechoso y delator silencio estatal e institucional, los nuevos datos aportados por el periodista de investigación Jaques Massey sobre la desaparición de Jon Anza a manos de un cuerpo especial de la Policía española evidencian que -por más que los estados español y francés y sus medios de comunicación intenten ocultar su responsabilidad al respecto- la gravedad del caso es tal que el escándalo sólo podrá ser mitigado o retrasado, nunca abortado. Queda por ver cómo actuarán quienes tienen conocimiento directo del caso una vez que las evidencias empiezan a apuntarles. Por parte española, los precedentes de guerra sucia deberían haber supuesto algún tipo de lección política o moral al PSOE, pero no parece que haya sido así. (El periódico Gara).

No se puede olvidar que el grupo terrorista GAL lleva sello y cuño del PSOE y del gobierno español, de un gobierno dirigido de nuevo por el PSOE y que al frente del ministerio de Interior de Zapatero se halla el portavoz del galoso Felipe González: Alfredo Pérez Rubalcaba. Todo un mensaje y un augurio de muerte.

Einstein nos sugirió en los años 1950 que sin un cambio de valores –y sin una nueva economía capaz de hacer unas cuentas realistas- no hay salida de esta crisis.


Fuente: inSurGente

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Las Enseñanzas de Otto y Fritz

Antonio Alvarez-Solís | periodista

Las enseñanzas de Otto y Fritz

Por mucho que se empeñen sus defensores, el capitalismo no tiene solución posible. La deriva neoliberal lo ha hecho inviable. Alvarez-Solís hace en este artículo una brillante genealogía de cómo ha llegado a este punto, para confluir con Schumpeter en que ésta es «la hora del socialismo real; la hora de lo público y de la verdadera democracia».

En tiempo de la dictadura hitleriana el sarcasmo de sus enemigos les llevó a la creación de dos personajes risibles que representaban la rigidez de la inteligencia alemana. Se llamaban Otto y Fritz y sus cómicas paradojas hicieron las delicias de medio mundo. Una de ellas permaneció en mi recuerdo merced al provecho analítico que me facilitaron, aparte de lo que aprendí como lector constante de John Maynard Keynes y Joseph Schumpeter. En cierta ocasión Otto y Fritz decidieron construir un automóvil con las piezas que iban sustrayendo de la fábrica de artillería en que trabajaban dentro de la industria de guerra alemana. Llegado el momento de montar el vehículo trabajaron varias noches afanosamente a fin de lograr su vehículo clandestino, pero una vez y otra del ensamblaje de las piezas robadas no salía un coche sino un cañón antiaéreo. Aparte de lo que aprendí con los señores Keynes y Schumpeter he de confesar que solamente Otto y Fritz me llevaron al convencimiento de que la reconstrucción o arreglo de cualquier aparato o sistema no es posible si no se usan las piezas tradicionales diseñadas para tal tarea. Y cuando esas piezas han sido dañadas o destruidas por el tiempo o el mal uso la reconstrucción se torna imposible.

Pues bien, durante los últimos días líderes mundiales como Obama o Sarkozy, a los que siguen epígonos de diversos países, incluido el Sr. Zapatero -agnóstico que dirigirá el rezo matinal de una de las sectas religiosas más reaccionarias de Norteamérica entre las que apoyan al capitalismo-, se esfuerzan por regenerar el capitalismo tras la gran catástrofe que está sufriendo. Incluso se ha celebrado un meritorio seminario en Bilbo con un interrogante inicial muy expresivo: «¿es posible refundar el capitalismo?». El Sr. Sarkozy ha llegado a predicar muy seriamente que «la profesión de banquero no es la de especular sino la de financiar la economía», tras lo que añadió una frase que me ha producido una renovada perplejidad, como es la de asegurar que la reparación del capitalismo «no es cuestión de liberalismo ni de socialismo, ni de derechas ni de izquierdas, sino que es una necesidad». ¿Pero una necesidad para quién? ¿Es una necesidad para capas cada vez más reducidas que acumulan una riqueza socialmente improductiva o es una necesidad con verdaderas dimensiones populares? Me da la impresión, dicho ya de inicio, que todos estos señores están intentando, como Otto y Fritz, fabricar un coche popular y democrático con piezas que proceden de la vieja fábrica de artillería del capitalismo, con lo cual seguirán produciendo un cañón e ignorando además la primera página del conocido tratado de economía del Sr. Samuelson en que plantea una cuestión muy simple: que hay que elegir entre los cañones y la mantequilla, entre el poder excluyente impuesto como paradigma y la discreta confortabilidad social como objetivo; entre los menos, que al parecer se han quedado con alma, corazón y vida, y los más, que se envuelven en los harapos de una irrisoria lógica impuesta con alevosía.

El capitalismo murió cuando agotó las fórmulas del Sr. Keynes tras la última guerra mundial, en que se instauró el capitalismo financiero del neoliberalismo, que se quebró como propuesta moral al decidir que solamente había una mercancía que le interesaba, el dinero, pero no como medio y signo de intercambio y crecimiento de la economía real sino como bien en sí mismo. El mito del rey Midas se hizo realidad y el hambre creció exponencialmente. Para ello se desposeyó al Estado liberal de sus últimos subterfugios éticos -aunque fueran muy evanescentes y utilizados para el camuflaje de las verdaderas pretensiones de la clase dominante- y se acabó descaradamente transformado ese Estado en activo de las grandes compañías financieras y de los prohombres que las dirigían con su moral correspondiente, esto es, con una decidida inmoralidad social. Todos los estados fueron separados de sus naciones y entregados al Fondo Monetario Internacional, al Banco Mundial, a la Reserva Federal Americana o a tantos otros organismos, ya sociales ya culturales, tutelados por los duros y decisivos poderes que gobiernan el planeta al margen de los procesos electorales. Lo privado creó su propia mitología como único modo de crecimiento y el lenguaje, en primer lugar el estadístico, fue modificado violentamente como fórmula insoslayable de comunicación. El dinero dejó de ser un producto social para el menester del intercambio y se tradujo a volumen de poder para la dominación del mundo. Ahí inició su raid vertiginoso el neoliberalismo del Sr. Friedman y de los Chicago Boys, sistema colonial que se apoya en la intelectualidad de una universidad clasista y en unos expertos comprometidos con la minoría excelsa o, finalmente, en unas intervenciones militares que arrasaron la vía democrática en Latinoamérica o el suroeste oriental. La pobreza creció en muy pocos años, pero lo hizo prácticamente invisible tras los núcleos centrales granciudadanos poblados por una burguesía con pies de barro que ahora está siendo devorada en silencio por una riqueza que se encarna en unas minorías cada más reducidas y hacia las que, pese a todo, miran aún como ejemplo no pocos trabajadores poseídos por una visible alienación que, a su vez, justifica consecuentemente todas las violencias liberadoras que empiezan a poblar el universo concienciado por las necesidades urgentes.

Con una voluntad maligna se fue descalificando la alternativa democrática del colectivizante sector público en pro del funcionamiento superior de lo privado -las privatizaciones depredadoras del largo ahorro monetario debido a los duros y crueles trabajos de la sociedad trabajadora- y toda posibilidad de resurrección de las masas fue condenada merced a doctrinas como las del Sr. Fukuyama, el japonés de Washington, que resumió en su grado más hiriente las teorías de que la historia humana había finalizado su evolución y que lo que quedaba por resolver eran simples dificultades técnicas. La moral profundamente humana fue presentada como agua que ya no pertenecía al río que nos lleva y todo afán crítico fue recluido en muchos casos en el ámbito penal, como sucede con los nacionalismos que quieren rescatar una economía orgánica en que se integren, dentro de la territorialidad dominada por la calle, las capas productoras, el mecanismo financiero y los consumidores nacionales para resolver el grave problema de un subconsumo creciente, horno en que se cuecen el paro o el empleo degradante. En esa nueva economía controlada democráticamente por su proximidad y su juego institucional profundamente ciudadano -instituciones de contacto horizontal y no vertical, como en el presente- los capítulos fundamentales del crecimiento, como las energías, el suelo y los bienes culturales y sociales básicos han de pasar al control público de una calle que habrá de recobrar con ello el auténtico valor de la soberanía.

Cuando los grandes dirigentes occidentales y sus servidores en el tercer y cuarto mundo hablan de recuperar el capitalismo emplean un lenguaje que trata de superar su muerte inevitable mediante unos ejercicios espirituales que son ya impracticables en ese capitalismo agusanado. El capitalismo especulador se ha concentrado hasta morir bajo su propio peso neoliberal y todo lo que se quiera reconstruir recuperando las viejas piezas del liberalismo económico sólo pueden conseguir que la nueva máquina sea el cañón de Otto y Fritz. Hagan lo que hagan esta es, como decía Schumpeter, la hora del socialismo real; la hora de lo público y de la verdadera democracia.


Fuente: Gara

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1/30/10

La Inmaculada Conciencia

Robert Fisk

Tony Blair y su inmaculada conciencia

Para retomar una de las más viles expresiones de lord Blair de Kut al Amara, hay una "distinción binaria". Sangre que me empapó los zapatos en la sala de urgencias de un hospital de Bagdad en marzo de 2003, seres humanos que aullaban por sus quemaduras de fósforo, el anciano que con un pañuelo intentaba secar la sangre que brotaba de la órbita hueca de su ojo, las pilas de cadáveres en descomposición que había en la morgue de la capital iraquí. Y los gritos, sí los gritos, y los ruegos y los quejidos de animal moribundo de los heridos y agonizantes.

Este viernes, lord Blair se sentó en el Centro de Convenciones Reina Isabel II con su inmaculado traje, con su inmaculada corbata roja, su inmaculada camisa blanca y su inmaculada conciencia. Por Dios, eso sí que era una "distinción binaria". La diferencia que existe entre el infierno del dolor y el infierno de la mendacidad dichosa.

Tendrían que haber estado en Medio Oriente para sentirlo con la debida intensidad. Lord Blair estaba físicamente a solamente 3 mil 200 kilómetros de distancia de mí. Sicológicamente, sin embargo, se encontraba en otra galaxia, mientras componía y recomponía la historia.

Está el papel de Al Qaeda. Todos sabíamos de esta institución particular. "Lo cambió todo", como nos recordó una y otra vez lord Blair. Fue una de las razones por las que británicos y estadunidenses invadieron Irak. Supuestamente Saddam tenía nexos con Al Qaeda, o al menos eso dijo Washington, y podía darle a la organización armas de destrucción masiva, según lord Blair.

Pero cuando resultó que los nexos eran tan inexistentes como las armas, lord Blair se sorprendió mucho al ver a la red Al Qaeda reaparecer después de la invasión a Irak. "La gente no pensó que Al Qaeda e Irán jugarían el papel que tienen".

Lord Blair fue a la guerra porque pensó que Al Qaeda lo dejaría ganar en Irak. Por lo tanto, todo es culpa de Al Qaeda. NOSOTROS no matamos a 100 mil iraquíes (nótese que utilicé el saldo mortal más benévolo registrado). Fueron ELLOS, los terroristas, los insurgentes de Al Qaeda, los "sectarios", los malos.

Blair hizo uso del mismo truquito deshonesto al hablar de la guerra Israelí-palestina. "Es un problema constante para Israel", nos informó. "Ellos usan enormes fuerzas en sus réplicas y se prolongan fácilmente dos semanas, pero fueron los otros quienes lo comenzaron todo".

Pero no. No es así, lord Blair. Nadie pone en duda que los cohetes de Hamas precedieron la agresión israelí contra Gaza hace un año. De lo que se acusó a Israel fue de causar un número grotescamente desproporcionado de víctimas. Pero desde luego, eso no fue lo que Blair dijo, porque trabaja en Jerusalén, donde no puede ofender a ninguna de las partes. En su calidad de enviado para Medio Oriente, su trabajo consiste en impedir una carnicería masiva, cosa en la que fracasó abiertamente, como fracasó no poniendo fin a la carnicería en Irak.

Pasamos por un invierno frío en Medio Oriente, pero el miércoles me tuve que alojar de vez en cuando el cuello de la camisa. Pareciera que Blair fue tan exitoso en Irak como lo fue en Gaza hace un año. Todo está mejorando. La vida en Irak es mejor a lo que era en 2007, 2003, 2002, y para el caso, 2001. Si, ya entendí. Antes de la invasión, todo era culpa de Saddam. Después de la invasión todo es culpa de Al Qaeda e Irán. ¿Hay suponer que ahora vamos a invadir Irán?

En un momento dado, este hombre miserable alardeó del legado histórico británico al implantar un gobierno iraquí en alrededor de los año 20, y omitió toda mención de una insurgencia masiva contra los británicos en Bagdad, Fallujah y Najaf, en 1922, que bien pudo haber sido una advertencia para él de la anarquía que surgiría después de 2003.

De vez en cuando, tuvo un resbalón, o al menos, el interrogatorio tocaba algún punto antes obviado. Cuando trató de decirnos que no se tomaron decisiones en su tristemente célebre reunión con George W. Bush en Crawford, lord Blair de pronto expresó (de hecho parece que se le escapó) que él creía que en esa ocasión hubo "conversaciones con los israelíes". ¿Qué? ¿Israelíes? ¿En la crítica reunión en Crawford? Israel fue la única nación, además de Estados Unidos y Gran Bretaña, que apoyó la guerra y, de hecho, la alentó.

Un amigo mío en Jerusalén me hizo el favor de revisar sus archivos y ahí encontró que una "fuente" de la cancillería israelí declaró que una invasión a Irak "definitivamente distraería la atención de la gente sobre el asunto israelí-palestino". La investigación jamás se topó con esta interesante pista.

Al final de la comparecencia, al tiempo que Lawrence Freedman leía la lista de muertos cada año y yo recordaba haber visto algunas de esas tragedias con mis propios ojos, Irak se coló al recinto.

El ministro Adam Price tiene razón: "nunca escucharemos una disculpa de este hombre", dijo. No podemos, claro, porque lord Blair hablaba de su propio juicio, de ser "franco", "absoluta y completamente" honesto y "absolutamente claro". Debíamos "quedarnos ahí y solucionarlo". Así que de eso se trataron todos los muertos, heridos, bombardeos, cuerpos despedazados, las violaciones y las torturas en Abu Ghraib.

Era un recinto demasiado pequeño para escuchar todo esto. No sorprende que no pudieron retacar ahí dentro a todos los deudos británicos. Casi 200 soldados ingleses no tuvieron representación en el acto. Esto llevó a que me preguntara cómo retacar las almas en el Centro de Convenciones Reina Isabel II de 100 mil iraquíes muertos.

© The Independent

Traducción: Gabriela Fonseca


Fuente: La Jornada

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1/29/10

Lydia Cacho y el Ombligo Verde de Cancún

Señor Alcalde:

Hace 23 años llegué a Cancún, como la mayoría en busca de un lugar mejor para vivir y con el sueño de ser parte de una sociedad capaz de reinventar el mundo en un rincón de México con todas las virtudes económicas y naturales. Cuando usted se dedicaba a grabar discos y parrandear en Cuba, hace muchos años, en Cancún Juan José Morales ganó el premio de periodismo científico y gracias a él una generación de cancunenses descubrimos la importancia de las especies endémicas de Quintana Roo; desde los diferentes mangles hasta las aves, los peces y los insectos. Todas y cada una de esas especies tienen una función vital para el ecosistema, para la vida, para que este polo turístico siga siendo al belleza que es; para que nosotros vivamos como vivimos.

Durante dos décadas, pequeños pero bien informados grupos de personas, ecologistas, biólogas, periodistas y ciudadanos responsables, hemos buscado el diálogo inteligente, sano y transformador con las autoridades y los empresarios (algunos empresarios asumieron el daños hecho y han buscado resarcirlo) Con el paso del tiempo alguno entendieron que cuidar el ecosistema es invertir en el futuro de sus empresas, pero también de su país y, de la madre tierra, como ya ha sido plenamente demostrado por científicos de todo el mundo.

Cuando la deplorable alcaldesa Magaly Achach decidió obsequiar al Obsipo del estado una parte del terreno del Ombligo Verde, pulmón de la ciudad y área natural para diversas especies de flora y fauna en peligro de extinción, primero dialogamos, después nos manifestamos, más tarde aludimos a todas las estrategias que la Constitución nos permite para detener la infame construcción de la Catedral católica en una de las pocas zonas verdes amplias y naturales del estado. En aquél entonces advertimos al Obispo que respetamos la fe y el derecho de toda persona creyente a construir sus templos y acudir a ellos, pero no aprobábamos un acto de corrupción como aquél. Le pedimos entonces al gobernador Hendriks que si tan buen católico era, él mismo sacara de sus arcas personales para comprar un terreno comercial, en algún lugar del centro de Cancún, pero que resultaba inaceptable que en nombre de toda la sociedad, en un gobierno laico, la prepotencia del obispado y sus desafectos por la preservar la naturaleza y respetar a la sociedad cancunense, prevaleciera por sobre una sociedad plural. En efecto, todas, todos sabemos que el Obispo cenó sus finas viandas y bebió Champaña en casa de gobierno, incluso, dicen los testigos, se burló de la afición ecologista de la comunidad cancunense. Donde Dios manda, los políticos obedecen, dijeron por allí. Pero nosotras no escuchamos la voz de Dios en al destrucción de la naturaleza, todo lo contrario.

Ahora Greg Sánchez, va su turno. Durante una absurda reunión del cabildo, rodeado de pusilánimes testigos e irresponsables regidores y regidoras, y algunos melosos políticos-empresarios cuyos intereses usted protege, aprobó la destrucción del ombligo verde. Su propósito, señor alcalde, es construir un palacio municipal (que como el anterior ha sido un templo de la corrupción y la ineficacia política). Yo le pregunto ¿para que destruir esta zona si en un par de meses deja ya la alcaldía? ¿por qué fue su prioridad un palacio municipal cuando podría haber invertido los últimos meses de su mandato ocupado en la pobreza? No sólo la de sus huestes cristianas, sino de todas y todos los que lo necesitan. Podría haberse ocupado de la falta de escuelas, en restaurar el teatro de la ciudad, en fortalecer los espacios que atienden a ancianos, mujeres y niños víctimas de pobreza, violencia y abandono. En resarcir el daño causado por sus corruptos antecesores. En mirar a su alrededor y abatir la delincuencia organizada infiltrada en su gobierno, en fortalecer los espacios culturales y…porsupuesto en proteger al ecosistema que tanto nos da y al que tanto arrebatamos cotidianamente.

A estas alturas sabemos, y se ha documentado, que el calentamiento global y el detrimento de la economía que depende del clima, como la turística, son resultado de la suma de pequeñas y sistemáticas infamias y no, como algunos usted ha dicho, producto de la visión fatalista y escandalosa de unos pocos obsesionados por la ecología. En su evento en el asta bandera de la Zona Hotelera, usted, en calidad de Pastor cristiano y Alcalde a la vez, dijo a sus seguidores que tanto usted como los demás gobernantes de México están aquí, en este país y esta tierra para cumplir una misión. Ha dicho que sus críticos somos sus enemigos. Nada más lejos de la verdad.

Yo le digo, ahora que se lanza a su campaña para gobernador: usted no es muy diferente a los demás políticos que nos han gobernado en la zona norte de Quintana Roo. Ha utilizado su fe (muy respetable en términos individuales, pero anticonstitucional en términos públicos) para manipular sus acciones como servidor público, se ha rodeado únicamente de sus aliados y ha amenazado y aislado a una buena parte de la sociedad que trabaja todos los días para beneficio de su comunidad y para que todas y todos vivamos mejor. Usted se ha sumado, con una gran soberbia, a los depredadores que se ríen de las quejas contra el desequilibrio que ha causado el calentamiento global y una gran inestabilidad climática, alimentaria y de convivencia comunitaria.

Cada vez que un hombre como usted dice “es sólo una hectárea” no sólo demuestra su ignorancia, sino olvida –tal como lo está demostrando la crisis de la economía hotelera en este estado- que de concreto y vidrio no vive una sociedad; un desarrollo irresponsable coarta la calidad de vida y se autodestruye. Qué quedaría de Quintana Roo cuando las especies mueran poco a poco, cuando no haya parques para que las y los niños y jóvenes jueguen se recreen, convivan y se integren a la selva y la naturaleza en general. Sólo conviviendo con la naturaleza se aprende a respetarla.

Usted, señor alcalde, llegó al poder con 55 mil 752 votos. Menos de una décima parte de la población del municipio (casi 700,000 en 2009) para algunos resulta lógico que crea usted que gobierna sólo para quienes le otorgaron la confianza del sufragio. México está viviendo momentos difíciles y la sociedad está cansada del engaño, de los abusos de poder. Cuando Cancún se fundó, e incluso hace diez años, muchos no entendían la magnitud del efecto del desequilibrio del ecosistema. No se sabía lo que ahora conocemos. Pero a usted señor alcalde, no se le perdona. Mire las fotos, que todo Cancún las conocerá.

Acaso no sabe que sin nosotros, sin ustedes los políticos irresponsables, la madre tierra resistiría y perduraría; sin ella, en cambio la raza humana desaparecerá. Ignoro cuál es la Misión de la que tanto habla usted en sus discursos, pero si en ella no incluye el respeto, la igualdad social, la protección del medio ambiente y los intereses de las mayorías, sólo es demagogia, vestida de misticismo religioso, impregnada de pasión por el poder, pero sólo demagogia.

Lydia Cacho*



* Periodista, escritora, defensora de los derechos humanos. Vive en Cancún desde 1986.


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1/26/10

729 "Made in Israel"

Eneko Calle | Paz con Dignidad, Biladi y Red Mewando

729 «made in Israel»

El 18 de enero del 2009 terminó uno de los más brutales ataques del ejército israelí a la Franja de Gaza, violando los acuerdos del Derecho Internacional Humanitario y lo establecido en los Convenios II y IV de Ginebra. Una de muchas acciones violentas que el autoproclamado Estado de Israel ha ejercido sobre el pueblo palestino desde que comenzara la ocupación sionista de lo que antes de 1948 fue la tierra de las y los palestinos. Los 23 días de asedio, bombardeos (muchos de ellos con munición internacionalmente prohibida, como el fósforo), asesinatos y todo tipo de violaciones de los derechos humanos provocaron 1.434 muertos, de los que 960 eran civiles y 288 niños y niñas.

Antes del ataque, la población de Gaza, donde el 70% son refugiados y refugiadas, se encontraba ya en una situación de especial vulnerabilidad, porque tras la toma de poder en Gaza por Hamás en 2007 (después de ganar las elecciones democráticas de 2006), Israel y la Comunidad Internacional impusieron un bloqueo a la Franja limitando la entrada de víveres, medicinas, gasolina, agua y ayuda humanitaria, lo que provocó que la tasa de pobreza pasara del 29% en 2004 al 81% en 2008; fue este bloqueo y el cierre total de las fronteras de Gaza el que impidió la salida de la Franja de los y las civiles gazatíes durante los 23 días que duró el último ataque, violando el Estado de Israel el artículo 49 del IV Convenio de Ginebra de 1949, relativo a la protección debida a las personas civiles en tiempo de guerra: la potencia ocupante no podrá retener a las personas protegidas en una región particularmente expuesta a los peligros de guerra, a no ser que la seguridad de la población o imperiosas razones militares así lo requieran (art.49). Y éste sólo es un ejemplo.

La comunidad internacional se mostró impasible a la hora de exigir al gobierno israelí el fin de la ofensiva, pero sí se apresuró a comprometerse con la reconstrucción de la Franja; una reconstrucción que aún hoy es imposible, dado que aunque las armas hayan callado, el bloqueo continúa sobre todo el territorio, prohibiendo la entrada de materiales para la reconstrucción de viviendas, hospitales y escuelas con la excusa de que los materiales podrían ser utilizados por «los enemigos de Israel» para fabricar artefactos explosivos. La «seguridad» es el argumento esgrimido para justificar todas aquellas medidas que tienen que ver con el bloqueo a la Franja de Gaza, y con esto se pretende legitimar el desarrollo de políticas racistas, segregacionistas y anexionistas que comúnmente se denominan apartheid. Según Rafael Escudero Alday, Profesor Titular de Filosofía de Derecho en la Universidad Carlos III de Madrid, «la seguridad se invoca no para generar un espacio de ausencia de miedo entre las personas o para disminuir el riesgo de verse afectado por alguna de sus amenazas, sino más bien para reprimir y sancionar lo diferente, lo distinto o, simplemente, lo más pobre, indefenso y vulnerable».

Ante la ausencia de respuestas sancionadoras a Israel por parte de la comunidad internacional, nos queda la presión que desde nuestra sociedad civil podamos ejercer contra un estado que se autodenomina «democrático». Una de las alternativas que ha ido forjándose durante varios años es la del Boicot; boicot a todo lo relacionado con Israel (productos, empresas, universidades, cultura); un boicot contra un estado militarizado, que invierte la mayoría de sus recursos económicos en «seguridad», es decir, en armamento para uno de los ejércitos más poderosos del mundo. Un movimiento que nace en 2005 desde los Territorios Ocupados Palestinos (Campaña BDS) y que, a día de hoy, cuenta con el apoyo de numerosas organizaciones israelíes no sionistas, palestinas y europeas.

Los boicots son un medio cívico para cambiar situaciones de injusticia y violencia institucional y avanzar hacia la justicia y la paz. Una de las campañas para el boicot de productos procedentes o hechos en Israel es la del número 729 al inicio de los códigos de barras, que indica que el producto es de origen israelí. Con el boicot mostramos nuestro rechazo a la ocupación sionista; cancelar sus fuentes de apoyo económico y no económico constituye un método efectivo y no violento de resistencia y solidaridad que parte de nuestra responsabilidad humana cambiando hábitos sencillos del día a día.

Por ello, tras un año del ataque a Gaza, tras 62 años de ocupación y violación sistemática de los derechos humanos de las y los palestinos, y porque Israel está llevando a cabo un lento genocidio contra el pueblo palestino con la complicidad de la comunidad internacional, Paz con Dignidad, el Centro Cultural Palestino Biladi y la red Mewando, haciéndose eco del llamamiento de las organizaciones palestinas, instan a la sociedad vasca a impulsar el boicot a Israel, porque los ciudadanos y ciudadanas de este país tenemos la capacidad de incidir políticamente en tanto que consumidores. Esto es poder y también responsabilidad.


Fuente: Gara

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1/21/10

Echeverría: Puro Lodo

Pedro Echeverría V.

México: Si quieren votos y negocios, revuélquense en el lodo para conseguirlos, como todos los partidos

1. En México los políticos discuten hoy si el PRD (partido socialdemócrata) debe aliarse con el PRI (de derecha) o con el PAN (de ultraderecha) –según sea el caso- para derrotar en las elecciones a los oponentes. Aunque todos los partidos registrados sólo están en búsqueda de más poder político, la competencia por los cargos los divide de manera natural. El PRD estuvo hace varios años más cerca de los intereses de los trabajadores, es decir, de la izquierda; hoy –como ha sucedido en todos los países con la socialdemocracia- el pueblo miserable y desempleado le importa un bledo y se ha sumado a la cacería de votos, de alianzas y acuerdos electorales. Ante esa realidad, ¿por qué surgen prejuicios o miedos a aliarse, a ser indecente, a no reconocer al ilegítimo y a no besarle el anillo al Cardenal? Si están en el lodo, ¿por qué no se revuelcan en él?

2. El PRD, con excepción del gobernante de la Ciudad de México, en la práctica ha reconocido al gobierno de Calderón. Los gobernadores perredistas de Guerrero, de Chiapas, de Michoacán, de Zacatecas, de Baja California Sur, trabajan muy juntito a Calderón. Los legisladores del PRD –con excepción de algunos de PT- están muy cerquita de Calderón. Casi todas las declaraciones, alianzas, acuerdos, apuntan hacia ese rumbo, ¿Qué los limitan? La presión de los lópezobradoristas que se niegan a hacerlo y no dejan de presentar a Calderón como el principal culpable de la situación desastrosa que vive el país. Todavía es inexplicable que los socialdemócratas no lo hayan reconocido de manera abierta y pública. ¿O es que primero se arrodillarán en la catedral para pedirle perdón al Cardenal por haber apoyado el matrimonio homosexual y sus derechos de adopción?

3. En el PRD no hay nada de izquierda que salvar ni tampoco se puede. Nació en 1989 para ser un partido socialdemócrata, es decir electorero; logró algunos momentos de radicalización, pero sus principios políticos, sus objetivos y su misma estructura obedecieron siempre a un partido electoralista. Nunca el PRD fue un partido para las luchas sociales, para la defensa de los intereses concretos o generales de los indígenas, campesinos, obreros o ciudadanos; todas sus demandas y estrategias giraron alrededor de lo electoral. En vez que sus dirigentes estén trabajando en los sindicatos, en las organizaciones campesinas, entre los jóvenes, las mujeres, apoyando las demandas concretas de cada sector, sólo se han dedicado a la búsqueda de votos, a las campañas políticas para diputaciones, etcétera, a presionar a los órganos electorales.

4. En política electoral valen los personajes que garantizan votos, no importa de dónde vengan, si son corruptos o cargan con terribles acusaciones. Esther Gordillo, la dirigente de millón y medio de profesores y empleados –cargando un terrible desprestigio de asesina y corrupta por lo menos 20 años- hoy sirve al PAN, pero el PRI o el PRD la aceptarían gustosos porque además de los votos de su sindicato cuenta con unos cinco mil profesores activistas (bien pagados) que hacen “magia” en las casillas electorales. ¿Qué tiene que ver un personaje honesto, trabajador y culto frente a la habilidad de Gordillo? El PAN, al hacer diputado a secretario general del IMSS –un personaje muy corrupto- se metió a la bolsa, con ese golpe que propinó al PRI y al PRD, más de medio millón de votos. Son dos ejemplos que se repiten y el PRD en el lodo, no quiere revolcarse en él.

5. A mucha gente le interesa la política –que se ha dicho que es una ciencia y un arte-porque sabe que sirve para administrar y guiar a un país de la manera más justa posible. Por eso en sus ramas está la política económica que planea y distribuye las bienes materiales; la política educativa que le da salida a los planes y programas educativos; la política cultural que apoya todas las manifestaciones que tienen los habitantes de un país en este campo, etcétera, etcétera. Todos deberían interesarse por las políticas globales y por las que se aplican en cada rama o sector con el fin de presionar e influir para que todos se sientan satisfechos con lo que se organiza y se hace para la comunidad. Pero la política y los políticos –que asumen poderes centralizados por medio de engaños y trampas- determinan las líneas políticas de cada sector; se alejan de la gente y ésta se aleja de ellos.

6. La preocupación de los analistas y de la gente honesta que participa no es en la política sino en lo político, es decir, no busca ocupar cargos para adquirir poder y dinero, sino que busca entender la realidad para contribuir de alguna manera a transformarla en beneficio de los sectores mayoritarios de la población. ¿Puede alguna persona aislarse de lo político si es el campo donde se definen las grandes líneas que se imponen a la sociedad y que a todos debería interesarle? La política como arte para acomodarse a todas las circunstancias sin tomar en cuenta moral, la ética, los principios, debe combatirse, pero no puede desconocerse que seguirá existiendo hasta en tanto la población no sea capaz de destruirla. Tenemos que participar para exigir y conseguir que las casas se hagan con honestidad y no dejarle las cosas en manos de políticos.

7. Los políticos electoreros, aquellos que solamente están metidos en los chismes, los golpes y pataleos de partido, que sólo piensan en cómo hacer más grande su poder y sus ingresos económicos, deben seguir revolcándose en el lodo porque sólo allí pueden vivir. Lo político es otra cosa: son convicciones, honestidad, compromiso social. López Obrador ha dicho que ninguna alianza con el PAN y con el PRI y esto es digno de aplauso, pero entonces: ¿Cómo lograr votos si el nivel de conciencia de la población en lo electoral está por los suelos? ¿Estará pensando –al fin- en otras formas de lucha en las que lo electoral es sólo una y las huelgas, los movimientos de masas y hasta las confrontaciones en las calles, campos y fábricas con las fuerzas militares, deban ya tomarse en cuenta? ¡Dejemos que los que están en el lodo sigan viviendo en él!


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Cronopiando: Volvió a Fallar la Seguridad

Cronopiando

Volvió a fallar la seguridad

Koldo Campos Sagaseta

Christopher Speight, que hace unos días asesinó a balazos a ocho personas en Virginia, Estados Unidos, en otro trágico episodio de una sociedad que frecuenta las matanzas con generosa insistencia sin que nadie, al parecer, pueda entender por qué, no procedía de Yemen o de Afganistán, sino de un pueblo de Virginia.

Tampoco profesaba la religión musulmana, ni hinduista, ni se dedicaba a los cultos satánicos. Christopher era feligrés de la iglesia protestante.

No vestía babuchas ni se ponía turbantes, sino los clásicos “jins” y las típicas gorras con emblemas deportivos.

No sintonizaba el canal de Al Yacerá, sino la CNN.

No comía quipes, titiles o dátiles, sino hamburguesas, sanwichs y patatas fritas.

No bebía té, sino Coca-Cola. No calzaba sandalias, sino zapatillas deportivas.

No celebraba el ramadán, ni el año nuevo chino, sino el 4 de julio.

No leía el Corán, sino el Washington Post.

No fue estudiante meritorio de ninguna madraza talibana o escuela coránica, sino de una simple y común universidad estadounidense.

No era miembro de Al Qaeda o de la Yihad islámica, sino de un club de tiro local.

En el pasado no había peregrinado a La Meca o se había bañado en el Ganges. En todo caso, Christopher había realizado algunas excursiones al monte como boy-scout.

Tampoco lo detuvo el escáner de ningún aeropuerto, ni ninguna de las sofisticadas medidas de seguridad de las que disponen los Estados unidos para detectar extranjeros explosivos, porque Christopher Speight es estadounidense y adquirió sus armas en una de las tantas armerías que en su país ponen en manos de cualquiera toda clase de armas.


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¿Qué Pasó en Chile?

Ernesto Carmona | periodista y escritor

¿Qué pasó en Chile?

El periodista y escritor chileno analiza los recientes resultados electorales en Chile y los motivos por los que el voto popular ha castigado a la Concertación, lo que ha dado lugar a la victoria de la derecha y a que regresen al país los ecos del fascismo, tan presente en él durante varias épocas del siglo pasado, que repasa en su artículo.

Sebastián Piñera obtuvo medio millón de votos más que en la primera vuelta, pese a que el total de votantes disminuyó en 34.161 electores respecto a diciembre. Eduardo Frei añadió 1,3 millones a sus resultados de diciembre (2.043.514), pero perdió por 222.742 preferencias.

Los votos nulos y blancos bajaron a 242.000, contra 284.369 en la primera vuelta, pero la abstención aumentó de un 11% a un 12%, es decir, 965.000 inscritos no fueron a votar. En definitiva, Piñera le ganó a Frei por un 3,23 % (51,61 versus 48,38).

¿De dónde sacó Piñera los 506.524 nuevos votos que le dieron su estrecha victoria? Del 36,3% de la votación de Marco Enríquez-Ominami (ME-O), de 1,4 millones de sufragios. Ambos candidatos también captaron algunos de los 42.000 votos nulos/blancos de la primera vuelta que en el balotaje se convirtieron en sufragios válidos.

¿De dónde obtuvo Frei sus 1,3 millones de nuevos votos? Arrate le aportó sus 430.824 sufragios disciplinados de la primera vuelta y el resto, 855.970 preferencias, necesariamente provino del 61,3% de la votación de ME-O.

Cada vez votan menos ciudadanos. La votación válida descendió el domingo en 106.445 sufragios respecto al del «sí» y el «no» de 1988. Hace 21 años votaron 7.251.930 y ahora lo hicieron 7.145.485.

El padrón electoral chileno tiene 8.110.265 electores inscritos, pero la población habilitada para votar asciende a 12,18 millones. Hay un 31% que no está en el padrón y tiene menos de 40 años. Se trata de 3,8 millones de ciudadanos. Desde 1988, el padrón creció sólo el 9%.

Piñera deberá gobernar en «consenso» con la Concertación, tal como ésta lo hizo durante 20 años de consolidación del modelo neoliberal legado por la dictadura. La Concertación tiene 19 integrantes del Senado, frente a 16 de la extrema derecha y tres independientes. En diputados existe un empate entre los 120 legisladores.

Síntomas de fascismo. Piñera hizo anoche por televisión un discurso conciliatorio prometiendo un gobierno de unidad nacional y agradeció a sus partidarios, al Gobierno, la Concertación, su familia, Dios y otros factores. Pero la serenidad del presidente electo al parecer no es compartida por todos su adherentes.

A esa misma hora, una caravana de vehículos pasó frente a mi casa gritando por megáfono: «¡Allende se siente!, Piñera presidente». Sentí un olor a fascismo al paso de los automóviles. «¿Qué significa ese grito: ¿una burla?», pregunté a mis cercanos. «Odio fascista», comentó uno de mis hijos nacidos en el exilio en Venezuela. Y entonces recordé las primeras palabras conciliadoras que oí por televisión a los golpistas digitados por la gente de Piñera en septiembre de 1973: «No habrá vencedores ni vencidos». Y a los pocos días comenzaron a desaparecer y/o asesinar a más de 3.000, mientras 30.000 iban a los campos de tortura.

El votó popular castigó el estilo adquirido por la Concertación al final de un ciclo de 20 años en que llevó a la práctica el legado del dictador pero con la anuencia de EEUU (que lo puso y lo sacó): libre mercado, entrega de riquezas al capital extranjero, fortalecimiento de los grupos económicos y discretas políticas de bienestar social que adquirieron más énfasis con Michelle Bachellet.

El clientelismo y el populismo elevaron la «popularidad» de la mandataria por encima del 80%, pero nada de eso se reflejó en la votación del domingo. ¿Por qué? Sólo pasó a la historia política como la jefa de estado con mayor éxito personal.

La ultraderecha ha gobernado poco a Chile «por las buenas» en el último siglo. En 1920 emergió Arturo Alessandri, un derechista disidente y populista que estableció el contrato de trabajo, la silla para los empleados de comercio y convocó a una constituyente que en 1925 reemplazó la Constitución de 1832, que Pinochet reemplazó en 1973 por la carta fundamental todavía vigente, reformada y, por consiguiente, «legitimada».

Entre 1925 y 1932, advino un periodo de desorden político, dictadura, golpes y la poco conocida y efímera República Socialista de 1932. Fue una época de incertidumbre y «ruido de sables», matizado por las clásicas matanzas obreras.

El general Carlos Ibáñez gobernó como dictador desde 1927 hasta que fue expulsado del poder por una movilización popular en 1931, pero 21 años después ganó las elecciones de 1952, la misma contienda en que Salvador Allende fue candidato por primera vez. Después de haber sido dictador, Ibáñez hizo un gobierno populista y hoy parece estar repitiéndose el ciclo de dos décadas.

La derecha reconquistó el poder en elecciones en 1932, con el mismo Alessandri de 1920, pero transformado, como si fuera otra persona. Pero salió de la escena en 1938 con la irrupción del Frente Popular, encabezado por el partido Radical, con socialistas y comunistas, que introdujo importantes progresos en la conversión de un país agrícola a minero-industrial. El partido radical se mantuvo 14 años ganando elecciones, hasta que su último presidente, Gabriel González, traicionó a sus aliados comunistas y comenzó a perseguirlos.

La derecha no ganaba una elección desde 1958, con Jorge Alessandri (apoyado por los radicales de derecha), hijo de Arturo y capitán de empresas como Piñera. En aquella ocasión, Salvador Allende se postuló por segunda vez y perdió por escasos 30.000 votos.

En 1964, Alessandri hijo le entregó el país a la «revolución en libertad» del demócrata cristiano Eduardo Frei Montalva, padre del perdedor del domingo. En 1970, y después de cuatro intentos, Allende conquistó el gobierno con una nueva versión del Frente Popular de 1938, la Unidad Popular, cuyo gobierno fue derrocado cruentamente por quienes ahora eligieron a Piñera (y también algunos de los que perdieron).

La dictadura duró 17 años, la Concertación gobernó 20. La derecha acumula de nuevo todo el poder, esta vez «por la vía pacífica». Poder económico (el presidente electo tiene su propio grupo de grandes empresas), poder mediático (dos aliados son dueños de los diarios y la mitad del país que lo adversa no tiene cómo ni dónde expresarse), poder ejecutivo, simpatía militar, eclesiástica y judicial (más los llamados «poderes fácticos»). Pero no controla el legislativo y, por eso, el hábil Piñera anuncia «unidad nacional» mientras sus partidarios emiten gritos de venganza.

Chile fue gobernado por los dueños de la tierra hasta 1920. Entre 1958 y 1964 gobernaron los gerentes, los ejecutivos de empresa que ahora llaman CEOs, con el eslogan de «apretarse el cinturón» (que significa pasar hambre). Ahora comienza el ciclo de los grandes grupos económicos, y con un doble discurso tan populista como el de Bachelet, sin ninguna alusión a apretarse el cinturón. Al contrario. Piñera promete más educación (no ha dicho «pública», probablemente se la pagará el Estado a las universidades privadas), mejor salud (habló de un bono para que el pueblo se atienda en clínicas privadas como Las Condes, que es suya, el Estado paga) y asegura un millón de empleos. ¿Cómo lo hará? Habrá que verlo. Además, el domingo por la noche reiteró el eje de su discurso: acabará con la delincuencia y el narcotráfico y exhibirá...mayor preocupación por los discapacitados.

La Concertación se acaba y Chile entra en una nueva era en el concierto de naciones latinoamericanas con gobiernos reaccionarios. Y el lunes subieron en 12% las acciones de LAN, la línea aérea de Piñera que enlaza gran parte del continente.


Fuente: Gara

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