12/22/09

Don José María Morelos y Pavón


Raúl Espinosa Gamboa

Don José María Morelos y Pavón

Héroe Militar y Político

Don José María Morelos y Pavón nació en la ciudad de Valladolid (ciudad que a partir del 21 de diciembre de 1828 cambió de nombre por Morelia en su honor), el 30 de septiembre de 1765. Sus padres fueron don Manuel Morelos y doña Juana Pavón.

Fue su abuelo quien le enseñó las primeras letras, y luego con tenacidad avanza en sus estudios hasta que en 1790 ingresa al Colegio de San Nicolás, en Valladolid, del cual era rector el cura don Miguel Hidalgo y Costilla, cursando sus estudios religiosos hasta 1797, recibiéndose sucesivamente de subdiácono, diácono y presbítero. El 31 de enero de 1798, obtuvo el nombramiento de cura interino de Churumuco, Michoacán, a donde se trasladó con su madre y con su hermana María Antonieta.

Después de la muerte de su madre, Morelos fue trasladado a Carácuaro; en esta población cumplió sus oficios religiosos hasta principios de octubre de 1810 cuando recibe noticias de que el cura Miguel Hidalgo encabezaba el levantamiento libertario, de inmediato a su encuentro, pero lo alcanza en el camino y en Charo, el cura Hidalgo lo designa Jefe de la Revolución “en el sur rumbo a Acapulco”. Después ya no se volvieron a encontrar.

Durante la primera campaña sobresalió la toma de la plaza de Acapulco el 7 de noviembre de 1810. En esa zona se le unieron los hermanos Galeana: Hermenegildo, Juan José y José Antonio y todos sus mayordomos y peones. Además, antes de que finalizara el año, las fuerzas de Morelos ascendían a 4 mil hombres.

La estrella de Morelos pronto brillo como estratega militar; en una segunda campaña, dividió a su ejército en tres cuerpos: uno, al mando de Miguel Bravo, se dirigió a Oaxaca; otro, bajo las órdenes de Hermenegildo Galeana, fue rumbo a Taxco y, el tercero, capitaneado por Morelos, hacia Izúcar, Puebla, la cual fue tomada el 10 de diciembre y ahí se le unió Mariano Matamoros.

De ahí, don José María Morelos se marchó a Taxco y luego al Valle de Toluca, donde auxilió al insurgente José María Oviedo y en Tenancingo derrotó, el 22 de enero de 1811, al realista Rosendo Porlier.

Tras la férrea persecución de las fuerzas realistas al mando de don Félix María Calleja, Morelos se traslada a Cuautla, lugar al que Calleja “le puso sitio a la ciudad durante más de dos meses hasta que los insurgentes intentaron romper el cerco”, sin embargo los últimos en salir fueron brutalmente asesinados por los realistas mataron que en represalia además saquearon Cuautla.

De inmediato los insurgentes pronto se reagruparon y, como parte de la tercera campaña, vencieron la resistencia realista de Tehuacán, de Oaxaca y del Fuerte de San Diego, en Acapulco. Después, Morelos convocó a un Congreso Nacional Constituyente que se reunió en Chilpancingo el 13 de septiembre de 1813; ahí presentó el documento “Sentimientos de la Nación” y los diputados firmaron el “Acta Solemne de la Declaración de Independencia de la América Septentrional. Días después fue designado “Generalísimo y encargado del Poder Ejecutivo”.

Como parte de la última campaña, el “Siervo de la Nación” pretendía tomar Valladolid, sin embargo, en diciembre de 1813 en Santa María, fue atacado por sorpresa por el realista Agustín de Iturbide y con muchas dificultades Morelos logra huir con 100 hombres de escolta.

En 1814, José María Morelos regresó a Apatzingán, en donde el 22 de octubre donde será promulgado el “Decreto Constitucional” Carta Magna que recogía, codificándolos con precisión los principios hechos públicos un año antes en Chilpancingo.

Cuando el Congreso Constituyente fue asediado en Uruapan por Agustín de Iturbide, Morelos tomó la decisión de trasladar este Congreso a Tehuacán, Puebla; sin embargo, fue alcanzado el 5 de noviembre de 1815 en Tezmalaca, hoy perteneciente al estado de Morelos, por el teniente Matías Carranco. De los prisioneros que ahí se hicieron, sólo él y el capellán José María Morales conservaron la vida, pues los otros 27 fueron fusilados en su presencia.

La autoridad civil lo juzgó. En La Ciudadela, el coronel Manuel de la Concha lo interrogó y, a pesar de que el oidor Miguel Bataller pidió la pena de muerte desde el 28 de noviembre, ésta se dio a conocer por el virrey el 20 de diciembre. Por la mañana del 21, De la Concha le notificó a Morelos la sentencia y el 22 fue conducido en un coche cerrado a San Cristóbal Ecatepec, Estado de México, donde fue fusilado. Sus restos descansan hoy en la Columna de la Independencia.


Sentimientos de la Nación

Los 23 puntos dados por Morelos para la Constitución 14 de septiembre de 1813 expresados en los Sentimientos de la Nación son:

1.- Que la América es libre é independiente de España y de toda otra Nación, Gobierno ó Monarquía, y que así se sancione, dando al mundo las razones.

2.- Que la religión Católica sea la única, sin tolerancia de otra.

3.- Que todos sus ministros se sustenten de todos, y solos los Diezmos y primicias, y el Pueblo no tenga que pagar mas Obtenciones que las de su devoción y ofrenda.

4.- Que el Dogma sea sostenido por la Jerarquía de la Iglesia, que son el Papa, los Obispos y los Curas por que se debe arrancar toda planta que Dios no plantó.

5.- La Soberanía dimana inmediatamente del Pueblo, el que solo quiere depositarla en sus representantes dividiendo los Poderes de ella en legislativo, ejecutivo y judiciario, eligiendo las Provincias sus vocales, y estos á los demás, que deben ser Sujetos sabios y de probidad.

6.- (En el original que se conserva actualmente, y de donde se tomó esta copia -1881- no existe el artículo de este número).

7.- Que funcionarán cuatro años los vocales, turnándose saliendo los más antiguos para que ocupen el lugar los nuevos electos.

8.- La dotación de los vocales, será una congrua suficiente y no superflua, y no pasará por ahora de ocho mil pesos.

9.- Que los empleos los obtengan solo los americanos.

10.- Que no se admitan extranjeros, si no son artesanos capaces de instruir, y libres de toda sospecha.

11.- Que la Patria no será del todo libre y nuestra, mientras no se reforme el Gobierno, abatiendo el tiránico, sustituyendo el liberal y echando fuera de nuestro suelo al enemigo Español que tanto se ha declarado contra esta Nación.

12.- Que como la buena Ley es Superior á todo hombre, las que dicte nuestro Congreso deben ser tales que obliguen á constancia y patriotismo, moderen la opulencia y la indigencia, y de tal suerte se aumente el Jornal del pobre, que mejoren sus costumbres, aleje la ignorancia, la rapiña y el hurto.

13.- Que las Leyes generales comprendan a todos, sin excepción de Cuerpos privilegiados, y que estos solo lo sean en cuanto al uso de su ministerio.

14.- Que para dictar una ley se discuta en el Congreso, y decida á pluralidad de votos.

15.- Que la esclavitud se proscriba para siempre, y lo mismo la distinción de Castas, quedando todos iguales, y solo distinguirá á un Americano de otro el vicio y la virtud.

16.- Que nuestros Puertos se franqueen á las Naciones extranjeras amigas, pero que éstas no se internen al Reino por más amigas que sean, y solo haya Puertos señalados para el efecto, prohibiendo el desembarco en todos los demás señalando el 10 p 100 u otra gabela a sus mercancías.

17.-Que á cada uno se le guarde las propiedades y respete en su casa como en un asilo sagrado señalando penas á los infractores.

18.- Que en la nueva Legislación no se admitirá la Tortura.

19.- Que en la misma se establezca por ley Constitucional la celebración del día 12 de Diciembre en todos los Pueblos, dedicando á la Patrona de nuestra libertad Maria Santísima de Guadalupe, encargando a todos los pueblos la devoción mental.

20.- Que las tropas extranjeras ó de otro Reino no pisen nuestro Suelo, y si fuere en ayuda no estarán donde la Suprema Junta.

21.- Que no hagan expediciones fuera de los límites del Reino, especialmente ultramarinas, pero que no son de esta clase, propagar la fe a nuestros hermanos de tierra adentro.

22.- Que se quite la infinidad de tributos pechos é imposiciones que mas agobian, y se señale a cada individuo un cinco por ciento en sus ganancias, u otra carga igual ligera, que no oprima tanto, como la Alcabala, el Estanco, el tributo y otros, pues con esta corta contribución, y la buena administración de los bienes confiscados al enemigo podrá llevarse el peso de la Guerra y honorarios de empleados.

23.- Que igualmente se solemnice el día 16 de Septiembre todos los años, como el dia Aniversario en que se levantó la voz de la independencia y nuestra Santa libertad comenzó, pues en ese día fue en el que se abrieron los labios de la Nación para reclamar sus derechos y empuñó la espada para ser oída, recordando siempre el mérito del grande Héroe el Sr. D. Miguel Hidalgo y su Compañero D. Ignacio Allende.

Chilpancingo 14 de Septiembre de 1813. -José María Morelos.



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